León XIV elige su nombre por compromiso con la justicia social
El nuevo sumo pontífice dijo que el papa León XIII “afrontó la cuestión social en el contexto de la primera gran revolución industrial”.
El papa León XIV dijo este sábado que eligió el nombre por su compromiso con la justicia social, tal como lo hizo León XIII.
Explicó que esto refleja su compromiso con las causas defendidas por León XIII, quien durante el siglo 19 fue defensor de los derechos laborales.
“Hay varias razones, pero la principal es el papa León XIII y la histórica encíclica Rerum novarum. Con ello afrontó la cuestión social en el contexto de la primera gran revolución industrial”, declaró el pontífice de 69 años.
El camino de Francisco
Añadió que “hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a otra revolución industrial y a los desarrollos de la inteligencia artificial. Estos comportan nuevos desafíos en la defensa de la dignidad humana, de la justicia y del trabajo”.
El primer Papa estadounidense dijo que asumió un “yugo que claramente supera no sólo mis fuerzas, sino las de cualquier otro”.
Asimismo, León XIV prometió continuar con el estilo del fallecido papa Francisco. O sea, de “total dedicación al servicio”. El dolor compartido por la pérdida del pontífice argentino estuvo presente en las palabras de León XIV, quien exhortó a recoger “esa valiosa herencia… La conversión misionera de toda la comunidad cristiana, el cuidado amoroso de los débiles y el diálogo valiente”, recordó, destacando los pilares de Evangelii gaudium.
Siervo humilde
En ese sentido, León XIV expresó su deseo de renovar la “plena adhesión” al itinerario que la Iglesia universal ha recorrido en las últimas décadas. Seguir las huellas del Concilio Vaticano II, un camino que -dijo- fue actualizado en tiempos recientes por Francisco.
Por último, afirmó que ser pontífice implica ser un “un humilde siervo de Dios y de los hermanos, y nada más”.
Las declaraciones del nuevo líder del Vaticano se dieron ante los miembros del Colegio Cardenalicio. Ante sus “más estrechos colaboradores”, como definió a los cardenales Robert Prevost.
