De luto el fútbol mundial: murió el «Loco» Gatti
El ex portero de la selección albiceleste falleció este domingo después de dos meses hospitalizado por una neumonía y una insuficiencia renal.
Hugo Orlando Gatti, el inolvidable “Loco”, falleció este domingo a los 80 años en el Hospital Pirovano de Buenos Aires, donde permanecía internado desde hacía dos meses por una severa neumonía y una insuficiencia renal.
El histórico arquero argentino, ídolo absoluto de Boca Juniors, había sido ingresado en febrero tras una caída que obligó a una cirugía de cadera, pero volvió a ser internado tras sufrir complicaciones respiratorias y una insuficiencia renal. Su familia tomó la dolorosa decisión de desconectarlo del respirador ante un estado ya irreversible.
Los últimos días del ex guardameta transcurrieron acompañado por sus hijos, Federico y Lucas, en medio de un país que hoy lo llora como uno de los máximos exponentes de su fútbol.
El arquero que rompió moldes y conquistó a Boca
Dueño de un estilo revolucionario, desfachatado y único, Gatti redefinió el rol del arquero en el fútbol argentino. Con más de 25 años de carrera, se retiró con el récord de 765 partidos en primera división y con 26 penales atajados, incluyendo uno histórico ante Cruzeiro en la Copa Libertadores 1977, que le dio a Boca Juniors su primera estrella continental.
Su paso por Atlanta, River Plate, Gimnasia y Esgrima de La Plata, Unión de Santa Fe y, sobre todo, Boca, lo consolidó como un ícono del deporte. En el cuadro xeneize ganó seis títulos, entre ellos dos Libertadores y una Intercontinental, y se convirtió en referente absoluto de una época dorada del club. A nivel internacional, disputó 18 partidos en la selección argentina.
Su estilo atrevido, la vincha, el pelo largo y su personalidad lo elevaron a mito. Patentó incluso una postura en los mano a mano, “la de Dios”, adoptada en admiración a su ídolo Amadeo Carrizo y que, posterior a él, imitaran otros arqueros como Navarro Montoya y el «Mono» Germán Burgos.
Un personaje fuera de serie dentro y fuera del campo
Apodado “el Loco” por su carisma, su picardía y su visión del fútbol como espectáculo, Gatti siempre entendió que el hincha merecía algo más que resultados. Con esa premisa construyó una carrera inolvidable, llena de momentos épicos y frases que reflejaban su personalidad provocadora y apasionada.
En 1980 desafió a un joven Maradona llamándolo “gordito”; el 10 le respondió con cuatro goles en un solo partido. Admirador de Cassius Clay (Muhammad Alí), a quien homenajeó al nombrar a su hijo Lucas Cassius, Gatti se convirtió en una figura mediática también tras el retiro. En España, donde vivía hace años, fue panelista del programa “El Chiringuito”, donde solía generar polémica, incluso con críticas despiadadas a Lionel Messi.
Un amor eterno, una despedida dura
El golpe más duro de su vida llegó en 2024 con la muerte de su esposa, Nacha Nodar, tras más de cinco décadas juntos. “Yo nunca me di cuenta de que se iba a morir. Estaba seguro de que me moriría yo primero”, dijo en una de sus últimas entrevistas, demostrando un costado íntimo poco conocido.
Desde su debut en 1962 hasta su despedida en 1989, Gatti construyó una historia irrepetible en el fútbol argentino. Jugó hasta los 44 años, nunca perdió su esencia y dejó como legado un modo de entender el arco y la vida.
