Francia ya está en semis, tras minimizar a Uruguay
El partido, incluso con la ausencia de Cavani, se presumía muy estrecho, pero los galos dejaron las cosas claras desde el arranque: manejaron la pelota, supieron anotar y, de paso, exhibieron las falencias creativas de un equipo, como el charrúa, que nunca se metió en el partido. Quizás porque no tenía cómo…
La lesión de Edinson Cavani no sólo afectó el fondo futbolístico de Uruguay. También pareció mermarlo en lo anímico, hasta nublando algunas decisiones técnicas del siempre confiable estratego Óscar Washington Tabárez.
Porque frente a los galos, el DT apostó a un equipo de obstrucción, de correteo, de pierna fuerte, pero con escaso fútbol. A ver: no es que Uruguay posea un gran caudal creativo, sin embargo había ganado una serie de cuatro partidos sobre la base de solvencia defensiva, transiciones rápidas y capacidad de finiquito. En esto último, la figura de Cavani resultaba fundamental.
Por eso, sin el delantero del Paris Saint Germain, los celestes perdieron referencias en el ataque (solo, Suárez definitivamente no pudo) y no supieron qué hacer con la pelota las pocas veces que pudieron controlarla.
Por contrapartida, Francia desplegó un juego muy efectivo en mediocampo (destacó la dupla Pogbá-Tolissó), más el enganche de Griezmann y los peligrosos piques de Mbappé por la derecha.
Siempre con los galos más versátiles en campo rival, el duelo arrancó muy friccionado, pero fue decantándose en favor de Francia a medida que corrían los minutos. A los 39′, un tiro libre de Griezmann sorprendió libre a Varanne, quien desniveló con certero cabezazo.
Poco después, aconteció una jugada clave: un cabezazo de Cáceres lo sacó de manera brillante Lloris, cuando los uruguayos gritaban el gol. Ahí también nos dimos cuenta la diferencia de porteros entre ambos equipos, algo que sería refrendado en el minuto 60.
Así fue: justo en la hora de juego, Griezmann metió un zurda inofensiva que Muslera no supo controlar. Como quinceañero, el arquero uruguayo hizo la «gran Karius» (o, a nivel local, la «gran Mono Sánchez») y se decretó el 2-0 que terminó siendo el golpe de nocáut.
Curiosamente, no hubo la reacción anímica de los uruguayos que todos esperábamos. Tampoco, Tabárez estuvo muy acertado en los cambios (¿se puede mutar un escenario así con los ingresos del «Cebolla» Rodríguez y el debutante Urretavizcaya?) y todo terminó entre las lágrimas celestes, algún conato gatillado por la impotencia uruguaya y una Francia que sólo esperó el pitazo final sin exigirse en demasía.
Para reflexionar: el cuadro de Deschamps le ganó a todos sus rivales sudamericanos (Perú, Argentina y Uruguay). Si en semifinales se encuentra con Brasil… ¿mantendrá ese registro?
PORMENORES:
ESTADIO: Nizhny Novgorod Stadium.
PÚBLICO: 45.000 personas, aproximadamente.
Arbitro: Néstor Pitana (Argentina).
URUGUAY: Muslera; Laxalt, Godín, Giménez y Cáceres; Torreira, Nández (72′ Urretavizcaya), Bentancur (58′ Rodríguez) y Vecino; Stuani (58′, Gómez) y Suárez. DT: Óscar Washington Tabárez.
FRANCIA: Lloris; Pavard, Varane, Umtiti y Hernández; Pogbá, Kanté y Tolissó (79′ N’Zonzi); Mbappé (87′ Dembélé), Giroud y Griezmann (90′ Fekir). DT: Didier Deschamp.
GOLES: 0-1, 39′ Varane, de cabeza; 0-2, 60′ Griezmann.
TARJETAS AMARILLAS: Betancur y Rodríguez (U); Hernández y Mbappé (F).
