Descubren nuevo fresco en las ruinas de Pompeya
Se estima que la antigua sala romana tiene unos 2.000 años y que habría sido utilizada como santuario para actos rituales.
Por EL ÁGORA / Fotos: AGENCIAS
De una belleza clásica para la civilización a la que pertenece este nuevo fresco, con un celeste hiperreal en las paredes, la reciente excavación en las ruinas de Pompeya no sólo reveló esta imagen célica, sino que además una gran cantidad de conchas de ostras.
Ubicado en el Décimo Bloque en la Regio IX, uno de los nueve sectores arqueológicos de Pompeya que se encuentran siendo excavados, los expertos estimaron que la sala servía como sacrarium, “un santuario dedicado a actividades rituales que también servía como depósito para objetos sagrados”.
El espacio mismo fue descubierto en el período borbón del siglo 17, pero no había sido excavado hasta ahora por un equipo de arqueólogos dirigido por Gabriel Zuchtriegel, actual director del Parque Arqueológico de Pompeya.
También llamó la atención el vívido color celeste del fresco, ya que es un color inusual reservado típicamente para decoraciones fastuosas. La sala de unos 86 pies cuadrados, lo que equivale a unos ocho metros cuadrados, tiene una data de aproximadamente 2.000 años, vinculando al fresco con el Cuarto Estilo de frescos romanos, que prevaleció alrededor del año 20 de la era cristiana hasta la erupción del Vesubio el año 79 de la misma era.
Las murallas que adornan el fresco tienen representaciones de las Horas, diosas que simbolizaban las estaciones y la naturaleza, aunque posteriormente se las consideró diosas de la justicia y el orden. Además, hay dos figuras alegóricas que representan la agricultura y el pastoreo, según un detallado reporte en el diario digital sobre las excavaciones en el Parque Arqueológico de Pompeya.

Las otras fotos del registro del santuario muestran a la fauna local, estructuras doradas con columnas verticales y estatuas zoomórficas aladas. Los arqueólogos también encontraron 15 ánforas de carga y una colección de objetos de bronce que incluye dos jarrones, dos lámparas con gancho y la base de un pequeño contenedor. La pila de conchas de ostras mencionada más arriba era utilizada para crear revoque en un mortero. El consumo de ostras era bien extendido y apreciado en la clase alta del periodo romana.
Esta excavación en el Décimo Bloque de la Regio IX es parte de un esfuerzo de preservación mayor para proteger la herencia cultural del sitio arqueológico de Pompeya, que contiene más de 13.000 habitaciones a través de 1.070 residencias. “Pompeya nunca deja de sorprender”, dijo el ministro de Cultura italiano, Gennaro Sangiuliano, en un comunicado de prensa. “Es por esta razón que financiamos las nuevas excavaciones y estamos trabajando para mantener la alta calidad del parque arqueológico”.
