Cuando el deporte se viste de luto: las tragedias que marcaron al fútbol

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Por Andrés Alburquerque
Actualizado el 29 de noviembre de 2016 - 1:04 pm

El 4 de mayo de 1949 se produjo el primer gran accidente aéreo relacionado con el fútbol a nivel mundial, cuando la plantilla del club italiano Torino (18 jugadores) falleció tras estrellarse su avión en la basílica de Superga, cerca de Turín. El club era la base de la selección italiana que intervendría en el mundial de 1950.

En febrero de 1958, el Manchester United regresaba a Inglaterra tras superar los cuartos de final de la Copa de Europa (hoy Champions League) ante Estrella Roja de Yugoslavia, y cuando el avión intentó su tercer despegue, devino la tragedia: se estrelló cerca del aeropuerto de Belgrado y siete jugadores del club inglés fallecieron instantáneamente. El octavo se sumó luego a la lista. Bobby Charlton se anotó entre la veintena de sobrevivientes.

A Chile el drama lo golpeó a inicios de los ’60, cuando el avión que movilizaba al plantel de Green Cross (que había jugado en Osorno por Copa Chile) capotó en la cordillera de la Séptima Región, provocando la muerte de 24 personas, entre quienes se destacaban el futbolista argentino Eliseo Mouriño (con pasado en Boca Juniors).

Indirectamente, en 1987 la tragedia se conectó indirectamente con nuestro país, cuando el avión que transportaba al plantel de Alianza Lima se precipitó al mar, pereciendo sus 43 ocupantes, entre ellos 16 miembros del plantel. En solidaridad con la grave pérdida que afectó al club peruano, Colo Colo facilitó a cuatro jugadores (José Letelier, Parko Quiroz, Francisco Huerta y René Pinto) para que los limeños normalizasen su situación deportiva en el campeonato. Finalizó segundo.

Finalmente, hay que remontarse a 1993, cuando 18 jugadores de la selección de Zambia perecieron cuando que se preparaban para enfrentar el camino final hacia Estados Unidos ’94, donde el equipo africano era favorito para estar entre los clasificados: en los Juegos Olímpicos de Seúl ’88 goleó 4-0 a Italia (4-0), y obtuvo el tercer lugar en la Copa de África de 1990.

En cuanto a otros siniestros que enlutaron al deporte mundial, se cuentan las tragedias del estadio Nacional de Lima, Heysel e Hillsborough, que se saldaron con centenares de muertos, todos hinchas.

Y en el plano individual, sendos ataques cardíacos truncaron la vida de los futbolistas Marc Vivien Foé y Mikos Feher, entre otros.