US Open: Nicolás Jarry a tercera ronda con comodidad
Tras un comienzo vacilante, el tenista chileno (25°), derrotó a la gran promesa estadounidense, Alex Michelsen (137°), por 4-6, 6-3, 6-3 y 6-3. Este viernes se medirá con el australiano Alex De Miñaur (13°).
Por SERGIO RIED / Foto: AGENCIAS
Cuando el joven de 19 años, recién cumplidos hace una semana, Alex Michelsen, ganó el primer set, en medio de la algarabía de su público, se podía pensar en una sorpresa de proporciones. Tal era la confianza, la seguridad en sus golpes y el desenfado de este gigante de 1 metro 93, que hizo verse mal a nuestra primera raqueta, Nicolás Jarry, que, sorprendido, cedió la etapa por 6-4, con un solo quiebre en contra.
Con un inesperado resultado en contra, Nico comenzó a leer mejor el partido, a descifrar el juego de un rival que no conocía y a meter su primer saque y afirmar su derecha, para quebrar el servicio de Michelsen y llevarse la segunda manga por 6-3.
El marcador se mantuvo en las dos etapas siguientes, donde se notó la diferencia de ranking, de experiencia y, por el momento, de tenis.
Ya no estaba tan soberbio ni levantaba tanto el puño el chico de Georgia, quien renunció a su matrícula en la Universidad cuando alcanzó la final en Newport y ganó un Challenger, para convertirse en tenista profesional.
Los 191 mil dólares que obtuvo tras este partido deben haberlo convencido a él y sus padres, que su decisión fue acertada. Porque a no dudarlo, con sus condiciones, va a seguir ganando mucho más que eso en un futuro cercano.
En cuanto a nuestra Torre de Barnechea, su futuro más cercano es la próxima ronda de este US Open, donde deberá enfrentar este sábado, en horario por definir, al australiano Alex de Miñaur, número 13 del mundo, que, demás está decirlo, es un rival muy duro y viene de apabullar al chino Yibing Wu (86°), por 6-1, 6-2 y 6-1.
Entre los dos se registran dos duelos, ambos favorables al nacido en Sidney. En 2017, en la qualy del Challenger de Ilkley en Gran Bretaña, De Miñaur, de 24 años, se impuso por 7-6, 6-7 y 6-2 y en la primera ronda del torneo de Acapulco, en 2019, fue más estrecho, 7-6 y 7-6.
Pero Nico, si sigue tan prendido como en el último set contra Michelsen, puede dar el golpe.
