La Roja: como Bielsa, Berizzo tendrá que reinventarnos en el fracaso

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Por Gerardo Silva
Actualizado el 15 de octubre de 2022 - 8:37 am

Ya que perdimos la oportunidad de renovarnos en el éxito, con esa generación dorada que nos dio dos Copa América, hoy sólo nos queda la opción de dejar trabajar al nuevo entrenador para que en este nuevo proceso encuentre el equipo y los jugadores adecuados.

Cada vez que juega la Roja se produce un ambiente​ hostil, se huele una suerte de incertidumbre respecto de la convocatoria que realizará el técnico. Ahora es el turno del trasandino Eduardo Berizzo, quien ya tuvo la experiencia de estar al frente del Seleccionado Nacional en calidad de ayudante técnico de quien, según muchos, cambió la mentalidad de nuestra selección: Marcelo Bielsa.

El hincha apuesta al jugador de su preferencia, por supuesto sin argumentos futboleros, sólo por motivaciones pasionales. Más bien con ideas inducidas por el entorno y la inmensa cantidad de comunicadores autorizados por el sistema para opinar. Esto se amplifica de tal manera que hasta las redes sociales no dan abasto.

Cualquier partido que juega nuestra selección genera una previa bastante larga, colmada de especulaciones y cada uno maneja una nómina interna de convocados, el equipo estelar y sus alternativas. En este escenario, las decisiones que adopte el técnico jamás serán unánimemente del gusto de la gente; por el contrario, luego de segundos de publicada la convocatoria se genera un debate público irrenunciable. Siempre parecen ser más los que están en desacuerdo que los que muestran conformidad, y se apuran en juzgar la decisión anticipando el fracaso.

Este comportamiento social y colectivo forma parte de nuestra idiosincrasia. De esta forma se ubican en la vereda de enfrente a observar, se desmarcan del supuesto fracaso, para luego decir, lo dije antes, como si eso lo transformará en un ganador. Ahora, si el vaticinio es erróneo, basta con subirse al carro de la victoria y celebrar como el que más. Por esta misma razón es que creo que la opinión del hincha si bien es cierto es respetable, no posee sustentabilidad.

Por todo lo expresado es mejor hacer silencio, esperar y confiar en el especialista. Por el bien de la ANFP, por el bien de los futbolistas, por el bien del cuerpo técnico, para la alegría de los hinchas incrédulos y por el bien de los niños de este país, ojalá nuestro entrenador acierte plenamente en sus decisiones y, por más discutidas que estas sean, terminen dándole la razón al dueño de la pelota.

Sí, el dueño de la pelota hoy en nuestro fútbol es el “Toto” Berizzo.

Debemos ser pacientes, la misma paciencia que le hemos tenido a nuestra generación dorada. Ya son dos los torneos mundiales a los que no hemos podido asistir, incluso confiando plena y absolutamente en este grupo de grandes futbolistas, pero que hace un buen tiempo ya no rinden como antes. Los ciclos en todas las cosas de la vida se acaban. Ya no podemos seguir exigiéndoles a jugadores cansados, golpeados, exhaustos y longevos, que nos lleven a un próximo Mundial. Debemos permitir que se retiren triunfadores y que le permitan a una nueva generación de jóvenes futbolistas intentar reeditar sus triunfos.

Los primeros que debemos entender que ya el ciclo se acabó somos los hinchas. Luego los entendidos tendrán que observar, buscar y encontrar otros referentes para nuestro fútbol. Desperdiciamos una linda oportunidad de reinventarnos en el éxito, y ahora tenemos la obligación de reinventarnos en el fracaso, tal y como lo hicimos con el rosarino Marcelo Bielsa a la cabeza.

Tenemos la experiencia, ya conocemos el camino, por lo tanto debemos permitirle a Eduardo Berizzo que haga lo que le parezca conveniente para que, de aquí a un tiempo, nuestro equipo alcance el mejor rendimiento posible, y así intentar reconquistar la gloria en América y asistir al próximo Mundial.

Al César lo que es del César, y al “Toto” la Selección.