Gobierno de Piñera compró balines antidisturbios en pleno estallido pese a conocer de mutilaciones oculares
La adquisición de miles de cartuchos es uno de los antecedentes que la fiscalía tiene en consideración para determinar eventuales responsabilidades de las autoridades, en el marco de las indagatorias por lesiones a civiles durante las manifestaciones, según publicó el portal Ciper.
Corría diciembre de 2019. Dos meses después de iniciado el estallido social y el Gobierno del entonces Presidente Sebastián Piñera hizo una millonaria compra de cartuchos antidisturbios, mediante gestiones realizadas por el Ministerio del Interior -por esos días liderado por Gonzalo Blumel- y por la Cancillería, pues la adquisición se hizo a Brasil.
Lo grave: Por esa fecha, La Moneda ya estaba en conocimiento de severas mutilaciones oculares propinadas por funcionarios de Carabineros en contra de civiles, en el marco de las manifestaciones.
Y no eran pocos los informes que así lo revelaban. Uno, del Instituto Nacional de los Derechos Humanos informaba que había en Chile al menos 359 víctimas de este tipo de lesiones.
Incluso más grave: el Gobierno ya había tomado medidas al respecto. Así lo anunció el propio Blumel con el entonces general director de Carabineros el 10 de noviembre de ese mismo año. Las autoridades comunicaron que las escopetas antidisturbios solo serían utilizadas de manera «acotada» y por aquellos uniformados que portaran cámara corporal.
De acuerdo a Ciper, estos antecedentes son analizados por la Fiscalía como parte de la investigación por violaciones a los Derechos Humanos durante el estallido, con tal de determinar eventuales responsabilidades de las entonces autoridades.
«El Ministerio Público revisó oficios e informes de Interior, Carabineros y la Cancillería, referidos a garantizar la compra y transporte inmediato de 20 mil cartuchos de perdigones calibre 12 desde Brasil», informó el medio.
