Erwin Durán vive su mejor momento con el «León de Atacama»

Imagen del autor

Por Gerardo Silva
Actualizado el 12 de diciembre de 2021 - 1:22 am

La equipo atacameño ganó la liguilla para clasificar a la Promoción, donde deberá enfrentar en partidos de ida y vuelta al penúltimo de Primera A, Curicó Unido. Más allá de los méritos futbolísticos, el club se destaca por vivir un momento de estabilidad en todo sentido gracias a la conducción de un excelente grupo de dirigentes.

Por GERARDO SILVA

Hace un buen tiempo que la revista deportiva digital el ágora.net y su director, Marcos Sotomayor, me permiten escribir en este prestigioso medio. Me siento privilegiado y por esas cosas de la vida tengo la oportunidad de redactar una columna de un club al que quiero mucho, Deportes Copiapó.

El presente del León de Atacama es brillante. Erwin Durán encontró la fórmula para llevar a los nortinos a lo más alto de la categoría, acaba de vencer por 3-1 a Deportes Temuco, dirigido también por un excelente entrenador, el Pato Lira, clasificándolos para el partido de promoción ante Curicó Unido.

La verdad es que en esta oportunidad no voy a hacer un análisis técnico-táctico-futbolístico. Creo que más allá de aquello, el equipo atacameño merece un análisis más institucional.

En 1999 inició su travesía en la tercera división del fútbol chileno con una serie de dificultades y después de algunos años pudo sortear la categoría y llegar a la primera división B en 2002. Se mantuvo allí con un montón de problemas económicos por un lapso de nueve años, pero luego volvió a visitar los estadios del fútbol amateur regresando a la tercera división. Coincidentemente surge la segunda división profesional en la que participa en la temporada 2012, ascendiendo de manera inmediata.

Dirigentes convencidos, propositivos y mentalizados lograron la “hazaña», junto a un grupo de jugadores y a su fiel hinchada. En la Primera B, con mucho esfuerzo, el equipo ha mostrado estabilidad económica, emocional y futbolística, una mezcla perfecta para intentar reiteradamente el ascenso a la Primera División. El 2004, el 2007 y el 2019 estuvo bastante cerca de lograrlo. Sin embargo, es ahora, en la temporada 2021, donde la institución dirigida por Luis Galdames y un grupo de excelentes dirigentes, ha mejorado notoriamente la administración y logística.

Junto al equipo técnico que comanda Erwin Durán, un plantel de jugadores fantásticos y una hinchada ferviente qué les viene acompañando desde hace muchísimo tiempo, están más cerca que nunca de tocar el cielo.

Conozco muy bien esta institución, de gente apasionada, con ideales nobles, llena de entusiasmo y el legítimo anhelo de ser campeón y ubicar a la ciudad de Copiapó en la primera categoría del fútbol profesional chileno.

A la distancia y con el corazón contento, deseo que se cumpla el sueño, el «León de Atacama» es una institución seria, responsable, de gente buena, que merece todo lo que le está sucediendo. Enfrente tendrá un rival de jerarquía, con jugadores de la primera división que, por diversas razones, no tuvo un buen comportamiento futbolístico en la categoría, pero sin duda es el favorito en esta llave.

No olvidemos que el equipo de la primera división juega su primer partido como visitante y luego cierra la llave como local, lo que claramente puede llegar a ser una ventaja.

El León ha rugido fuerte, y tiene la capacidad futbolística y fortaleza mental para seguir haciéndolo. Erwin Durán se encuentra empoderado y dueño de la batuta con actitud, conocimiento y una tremenda convicción; puede hacer el milagro para que todos los atacameños, después de muchísimos años, cumplan el sueño de jugar en la «Premier League» del fútbol nacional, en la que, si no fuera por la particularidad del torneo de la presente temporada, ya estarían inscritos como el segundo equipo ascendido de la división de plata a la categoría de oro de fútbol criollo. Todos sabemos que el ganador de la liguilla no asciende de manera directa, sino que tiene que jugar con el antepenúltimo de la primera división. Como para tener en cuenta al momento en que se discuten los reglamentos y bases del torneo.

Siempre que escribo hago lo posible por ser muy objetivo, pero es bueno sincerarse también, porque uno tiene su corazoncito y esta vez está muy arraigado en ese León que tantas veces me hizo sentir orgulloso.