Alegría, llanto y vergüenza: la U se salvó del infierno con el último rezo…
Luego de un pésimo año en que los azules sumaron todos los errores, el equipo remontó en los descuentos ante La Calera para ganar 3-2 y permenecer en Primera División. El fracaso del 2021 no permite indulgencia y amerita cambios profundos.
Por DANIEL PÉREZ PAVEZ
El dramático final de la U frente a La Calera en Rancagua permitía liberar emociones tan variadas como contradictorias. Podía ser la alegría desbordante, el llanto de la emoción contenida y, por cierto, la vergüenza de llegar a una instancia límite que el club no vivía desde 1989. Todo eso, y más, vivieron los azules luego de lograr un milagroso triunfo de 3-2 sobre los caleranos, dando vuelta un partido desfavorable recién en los diez minutos finales.
El encuentro queda atrás en el repaso de un pésimo año de esta «U», donde todos -accionistas, dirigentes y jugadores- sumaron equivocaciones al fondo común de un fracaso deportivo. Sin embargo, vale recordar la síntesis de una hazaña que con el tiempo irá adquiriendo otros matices. La Calera ganaba 2-0 con dos goles del Sacha Sáez un encuentro reiterativo en las falencias del equipo de Romero, y antes de Valencia, y más aún con Dudamel y mucho más de Caputo. Rendimientos anodinos y funcionamiento precario para oponer a un equipo de buena densidad de juego, pero de «pera frágil» como le llaman a los boxeadores sin capacidad de aguante.
Mientras Huachipato goleaba en el sur, la U se hundía en su propio desastre de Rancagua. No se veían salidas al naufragio, sumando una nueva derrota, pero de pronto asomó el empuje, el pundonor, la garra y se alinearon los astros (que en este caso serían Leonel Sánchez, Carlos Campos, Braulio Musso y otros). A los 84′ el uruguayo Ramón Arias descontó guapeando en el área, en lo que parecía el gol del honor.
Sin embargo, la lucha seguía con un segundo aire que los azules no habían mostrado antes. Fernandes empezó a atreverse más y en otra patriada el mismo Arias puso el tanto del empate cuando iban 3′ de descuentos. La Calera parecía nocáut y la U se atrevió a intentar el golpe en una pelota larga en que Fernandes anticipó al arquero para convertirse en artífice del milagro…
Por increíble e impensado que fuera, así el equipo azul quedaba libre de la condena del descenso y la Promoción, pero no de sus pecados. Millones de hinchas se liberaron de la angustia en todo el país y la cancha se convirtió en un carnaval, con risas, abrazos, llantos y autocríticas... A esa altura, además, los relatores ya había gastado su galería de frases hechas y lugares comunes –«A esta U le quitaron el alma y su espíritu», repitieron varios- para consignar el epitafio de una muerte anunciada.
Este lunes, al fin, habrá que enfriar la mente y mirar el futuro sin vendarse los ojos. Porque esta U fue uno de los peores equipos del campeonato, tuvo jugadores de mediocre rendimiento y las malas decisiones de Azul Azul le pusieron por escudo a técnicos sin luces o ayudantes de emergencia. En rigor, será el momento de tomar en serio ese prestigio e historia que merecen mayor respeto por lo que alguna vez fue el Ballet Azul y aquellos íconos que -desde Leonel a Marcelo Salas- construyeron su gloria…

PORMENORES
Estadio: El Teniente de Rancagua. Árbitro: Benjamín Saravia.
Universidad de Chile (3) Cristóbal Campos; Osvaldo González, Luis Casanova, Ramón Arias; Yonathan Andía, Sebastián Galani, Gonzalo Espinoza (74’, Mario Sandoval), Marcelo Morales (51’, Junior Fernandes); Pablo Aránguiz (51’, Marcelo Cañete), Nahuel Luján; Joaquín Larrivey. DT: Cristián Romero.
Unión La Calera (2) Alexis Martín Arias; Gonzalo Jara, Christian Vilches, Matías Navarrete, Erick Wiemberg (90’+1’, Víctor González); Matías Laba, Williams Alarcón, Esteban Valencia; Pedro Sánchez (72’, Ariel Martínez), Sebastián Sáez y Nicolás Orellana (77’, Yerco Oyanedel). DT: Francisco Meneghini.
Goles: 47, P. Sánchez (ULC); 75’, S, Sáez (ULC); 84’, R. Arias (U); 90’+3’, R. Arias (U); 90’+4’, J. Fernandes.
