La «sangre nueva» no bombea con fuerza y la U continúa cuesta abajo…
Everton ganó por 1-0 a los azules, que al minuto sufrieron la torpe expulsión de Moya por juego brusco y en Viña dieron otra muestra de su debilitamiento en el campeonato.
Si la U supuso que traer un gerente deportivo con cierto prestigio ganado en Ecuador le pondría a salvo de sobresaltos y amarguras en la cancha -como si con eso bastara-, su error fue descomunal. El equipo azul suma tres derrotas y un empate en las últimas fechas, como reflejo de un momento de evidente confusión y desconcierto futbolístico donde no encuentra soluciones a la mano y, a menudo -como en Viña del Mar- tropieza con situaciones que están en el abecedario del juego…
La primera queja trascendió a través de la prensa y se produjo porque el enorme atochamiento de tránsito -propio de un fin de semana largo- retrasó la llegada del equipo los vestuarios de Sausalito. Claro, como si nadie supiera que esa circunstancia es frecuente en esta época… Lo segundo emergió apenas un minutos después que comenzó un partido que era trascendente para esta U vacilante de Esteban Valencia.
En la primera jugada de conflicto por la pelota, el joven Camilo Moya raspó la rodilla de Zúñiga en una entrda vehemente y al juez Cabero no le quedó más opción que expulsarlo.
En todo caso, la U ya venía del camarín con una fisonomía peligrosamente renovada, acaso forzada por las lesiones y suspensiones del plantel. Pero no siempre se puede intentar soluciones con los jóvenes, porque parece grande el riesgo de «quemarlos» frente a exigencias futbolísticas donde prevalece la presión de los puntos.
Ante un Everton consolidado por el trabajo eficiente del argentino Sensini, la U se arriesgó apelando a jugadores sin continuidad como Barrios, Carrasco, Moya, Contreras, Assadi y, especialmente el chico Gatica…
Así, la desigualdad numérica en la cancha y el mayor aplomo del local terminaron envolviendo al inconexo cuadro universitario, que pagó sin vuelta la expulsión del comienzo, Everton supo desplegar la madeja de su juego, hilvanada por el talentoso Cuevas, y definió la lucha al cuarto de hora del segundo tiempo con un frentazo certero de Bravo.
Luego, el marcador no se movió más porque Everton arriesgó apenas lo necesario y, en definitiva, la U se derrumbó entre sus fragilidades colectivas y la falta de jerarquía de un equipo disminuido que bombea con poca fuerza la «sangre nueva» por la que apuesta su entrenador…
PORMENORES
Estadio Sausalito. Árbitro: José Cabero.
Everton (1): Franco Torgnascioli; Christian Bravo (Gary Moya 85’), Julio Barroso, Diego Oyarzún; Critopher Medina (Camilo Rodríguez 70’), Rodrigo Echeverría, Benjamín Berríos, Álvaro Madrid (Maximiliano Cerato 45’), Dilan Zúñiga; Cristian Cañozales (Cecilio Waterman 45’), Ezequiel Cuevas. DT: Roberto Sensini.
Universidad de Chile (0): Fernando De Paul; Augusto Barrios, Osvaldo González (Luis Casanova 90’), Ramón Arias, Diego Carrasco; Camilo Moya, Pablo Aranguiz (Thomas Rodríguez 79’), José Gatica (Lucas Assadi 79’), Gonzalo Espinoza, Simón Contreras (Sebastián Galani 65’); Joaquín Larrivey. DT: Esteban Valencia.
Gol: 61′ Bravo. Expulsado: 1′ Camilo Moya.
