Segunda División: entre ilusiones deportivas e intereses oscuros
La tercera categoría está dando mucho de qué hablar. Un montón de cosas están sucediendo en esta división, en lo deportivo y también en lo administrativo. En lo estrictamente deportivo, Recoleta se transformó en el equipo de mejor rendimiento en la primera mitad del torneo y Deportes Colchagua, en el último lugar de la tabla, se cae a pedazos.
Por GERARDO SILVA / Foto Recoleta
Jugados los once partidos de la primera rueda de la Segunda División del fútbol chileno, vale decir 33 puntos en disputa, los equipos han conseguido el siguiente rendimiento:
Primero: Deportes Recoleta tiene 24 puntos con un 72,7% de rendimiento.
Segundo: Independiente de Cauquenes tiene 22 puntos con un 66,6% de rendimiento.
Tercero: Iberia de los Ángeles tiene 22 puntos con un 66,6% de rendimiento.
Cuarto: Deportes Limache tiene 19 puntos con un 57,5% de rendimiento.
Quinto: San Antonio Unido tiene 18 puntos con un 54,5% de rendimiento.
Sexto: Deportes Valdivia tiene 16 puntos con un 48,4% de rendimiento.
Séptimo: Rodelindo Román tiene 13 puntos con 39,3% de rendimiento.
Octavo: General Velásquez tiene 12 puntos con un 36,3% de rendimiento.
Noveno: Lautaro de Buin tiene 12 puntos con un 36,3% de rendimiento.
Décimo: Deportes Concepción tiene 10 puntos con un 30,3% de rendimiento.
Undécimo: Deportes Colina tiene 9 puntos con un 27,2% de rendimiento.
Duodécimo: Deportes Colchagua tiene 6 puntos con un 18,1% de rendimiento.
Como pueden observar, ya se produjo una distancia importante entre los que irán por el título y los que lucharán por no descender al fútbol amateur en las siguientes once fechas.
Los seis primeros equipos lucharán por el ansiado título y el ascenso a la Primera División B, que es único y exclusivo para el campeón, y los restantes intentarán con todas sus fuerzas y buenas intenciones quedarse en la categoría.
Acá es bastante más grave la situación, ya que son dos los equipos que se van definitivamente a Tercera. Por la misma razón, se avizora la segunda rueda con mucha intensidad, peleando del minuto 1 al 90 con todas las fuerzas para conseguir los objetivos.
Esto con referencia a lo que sucedió y seguirá sucediendo en cancha, sin embargo, hay situaciones que ensombrecen la competencia, como por ejemplo, el riesgo constante que algunos clubes enfrentan mes a mes al no llegar con números azules y poder pagar sueldos e imposiciones, ya que este solo hecho les puede hacer perder puntos fundamentales.
Por otra parte, esta categoría no está exenta de triangulaciones nefastas de dirigentes que, inescrupulosamente, tienen participación en más de un club de la misma categoría. Claramente esta mala práctica se enquistó en el fútbol chileno y parece ser que el cáncer se ramifica.
Estaremos atentos al desenlace deportivo y también a este otro tipo de situaciones que perjudica notablemente el crecimiento de la categoría.
