La U ya no se cotiza a «precio de Huevo»: Larrivey y sus socios elevan las acciones hasta la cima
Goleó 3-1 a un desteñido O’Higgins, con goles de Espinoza, Arias y el infalible Larrivey y acredita un crecimiento futbolístico meritorio con un técnico interino como el Huevo Valencia, que mejoró el fondo de juego y devolvió la confianza a las figuras.
Prodigioso fue el repunte de la U en las últimas cinco fechas, con cuatro victorias y un empate, mientras Esteban Valencia se asienta en el comando técnico con mayores definiciones futbolísticas para un equipo que quedó a mal traer tras el ciclo que encadenaron el argentino Caputo y el venezolano Dudamel. De momento, los azules escalaron a la cima del torneo junto a La Calera, con otro triunfo donde Larrivey encedió la luz para mostrar el camino frente a un rival inconocible como el actual O’Higgins.
En rigor, el delantero ha sido determinante con su racha goleadora en este tramo y tan feliz como él está ahora su representante Walter Montillo, que espera la renvación del crack a cambio de un cerro de dólares, que la tesorería de la U no está tan segura de poder solventar.
Sin embargo, más allá de Larrivey y de la confianza que Valencia genera en aquellos jugadores que incluso solicitan su continuidad -nunca se ha sabido que pidan públicamente la salida de un entrenador, claro-, hay otro factores incidentes en el buen momento. De partida, un fondo de juego más resuelto, con mayor disciplina táctica y apicación a la que mostraron antes, pero fundamentalmente con el alza de las individualidades.
Y es que al margen del goleador, el juego azul ahora muestra mayor consistencia. Arias ya se consolidó como el eje defensivo, en el medio Espinoza retomó el protagonismo habitual con presencia física y mucha fortaleza, pero resulta principalmente llamativa la aparición de Franco Lobos, un delantero de enorme despliegue para sumarse sin timideces a los volantes cuando hay que cautelar esa zona, y con potencia suficiente para acompañar el trajín del propio Larrivey y convertirse en su asistente principales.
Hay algo aún más destacable: el arco. Luego de padecer demasiado tiempo con los arrebatos de un ídolo azul como Johnny Herrera, la U descubrió en De Paul a un sucesor muy efeciiente y, hace poco, comprobó que -aún más- Cristónal Campos le garantiza un gran futuro en la portería.
Así crece la U que en este torneo muchos cotizaron anticipadamente a «precio de huevo». En Rancagua, Larrivey anotó el penal de la primera ventaja y después vinieron dos jugadas calcadas para el segundo y el tercero, matizados por el descuento de Larrondo de penal. El 2-0 fue un centro de Lobos que cabeceó libre Espinoza y el tercero otro igual que envió Espinoza y Arias metió a la red.
En rigor, no da para que los hinchas lancen las campanas al viernto, pero la «primavera» de la U le regala un periodo de tranquilidad y alegría que le permite construir el equipo sólido que todos esperan…
PORMENORES
Estadio El Teniente. 15ª fecha. Árbitro: Julio Bascuñán.
O’Higgins (1): Nelson Espinoza; Alejandro Márquez, Brian Torrealba, Matías Cahais, Antonio Díaz (Matías Belmar 86′); Felipe Seymour, Santiago Romero (Iván Rozas 69′); Ramón Fernández; Matías Meneses (Facundo Castro 46′), Marcelo Larrondo, Francisco Arancibia (Matías Sepúlveda 69′). DT: Dalcio Giovagnoli.
Universidad de Chile (3): Cristóbal Campos; Yonathan Andía, Osvaldo González, Ramón Arias, Marcelo Morales; Sebastián Galani, Gonzalo Espinoza (Camilo Moya 81′), Mario Sandoval; Marcelo Cañete (Brandon Cortés 70′); Joaquín Larrivey, Franco Lobos (Nahuel Luján 70′). DT: Esteban Valencia. Goles: 17′ Larrivey, 44′ Espinoza, 50′ Arias y 90′ Larrondo.
