Curicó necesita cambiar al médico de cabecera
Seis puntos de 33, considerando dos torneos… Me pregunto si con estos números algún entrenador chileno se mantendría en la jefatura técnica de algún equipo.
Por GERARDO SILVA
Parece ser que a nadie le importa lo que sucede con Curicó Unido. Con preocupación, respeto y objetividad, en más de una ocasión he ofrecido mi opinión al respecto. Conozco desde hace muchísimo tiempo a un montón de directivos, jugadores, socios e hinchas que lucharon e invirtieron tiempo y dinero para sacar a los de la banda sangre del amateurismo más miserable para posicionarlo en el fútbol profesional, y me consta que alcanzó la Primera División B cuando ascender de la Tercera División costaba dinero, sudor y lágrimas.
Más de 40 equipos luchaban por lo mismo y los curicanos siempre fueron protagonistas hasta que, de una vez por todas, lograron abrirse camino hasta llegar a la Primera División. Toda una hazaña. Muchos años han pasado y no les ha sido fácil mantenerse en la división de honor del fútbol criollo. Ya no tienen que conseguirse las chauchas a través de bingos y rifas domingueras en el estadio, pero mientras más fácil empezaron a llegar los recursos por derechos de televisión, más se fueron perdiendo la pasión y el sentido de pertenencia.
Comento esto porque veo que el Curi-Curi se empieza a caer a pedazos. Hace once fechas, sumando el Torneo Nacional y la Copa Chile, que no gana. Y no se escuchan voces que le permitan al hincha pensar siquiera que se puede producir un cambio positivo y significativo para revertir la situación. Algo impensado en la década del 90, tiempos en que directivos, jugadores e hinchas no se permitían dos derrotas consecutivas: cuando esto ocurría, inmediatamente se movía el ambiente y buscaban mejoras sustantivas para enmendar el rumbo y cambiar la historia.
No digo que esto fuese bueno ni malo. Lo único cierto es que pareciera que a nadie le importa. Once fechas sin ganar, y Martín Palermo ni colorado se pone, como si su contrato fuera vitalicio. No recuerdo otro técnico en nuestro fútbol que cuente con el beneplácito de todo el entorno, incluyendo el periodismo contemplativo de TNT. Seis puntos obtenidos de 33 disputados… Lo reitero: dudo que haya en el mundo un técnico con esos números que se mantenga en su cargo.
No hay nada contra el técnico. Es sólo destacar una situación muy particular que no tiene parangón. En nuestro país tenemos un ejemplo. Santiago Wanderers suma tres técnicos en el torneo: Ronald Fuentes, Víctor Riveros y Emiliano Astorga. Pero se me olvida decir algo: «los tres son chilenos»… ¿Tendrá que ver con la nacionalidad?, Pareciera ser un factor: ¡ya verás cómo quieren en Chile al amigo cuando es forastero! ¿Dónde están los curicanos que conocí, los que por nada del mundo abandonaron hasta que lograron el éxito deportivo?¿Qué pasó con todos ellos, que ponían el grito en el cielo cuando perdían un partido? ¿Dónde están?
El Curi-Curi necesita ventilación artificial, pero también cambiar su médico de cabecera; de lo contrario, el equipo perderá la categoría y eso sí que será doloroso. Por el cariño y respeto que tengo por esta institución espero que aquellos que deben tomar decisiones salgan presurosos de este letargo, recuperen la memoria, reaviven la pasión y hagan lo que sea necesario para mantener a esta linda institución en la primera categoría del fútbol profesional chileno. Y, después de eso, ponerse a trabajar duro para recuperar la mística y el arraigo popular que alguna vez les permitieron sentirse orgullosos de pertenecer a esta particular familia futbolera.
Vamos, Curicó Unido. Es ahora, cuando aún queda tiempo. Pronto, muy pronto, será demasiado tarde.
