EURO 2020: llegó la hora de los mejores

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Por José Roggero
Actualizado el 25 de junio de 2021 - 2:39 pm

Con todos los candidatos en competencia, los ocho duelos de octavos de final prometen una exhibición de fútbol que complacerá hasta al más escéptico.    

Por JOSÉ ROGGERO

Sólidos o dubitativos, deslumbrantes u opacos. Cualquiera sea el adjetivo apropiado para cada uno según lo exhibido hasta ahora, lo cierto es que todas las selecciones que llegaron a esta Eurocopa con el sueño de alzar la copa ya están en octavos de final. 

No hubo defecciones, aunque Alemania, Portugal y especialmente España tuvieron que esperar al último partido de la fase grupal para conseguir boletos a esta etapa que promete ser más apasionante que lo ya visto en los 13 primeros días de este torneo. 

Así, entre el sábado 26 y el domingo 11 de julio asistiremos a la exhibición de lo mejor que puede ofrecer el fútbol mundial, con excepción de Brasil y Argentina. 

Las llaves ya armadas dejaron de un lado a Francia, Bélgica, Italia, Portugal y España, y del otro a Alemania, Inglaterra y Holanda. Y tal como quedaron conformadas las parejas, en octavos indefectiblemente quedarán de inmediato en el camino Bélgica o Portugal o Inglaterra y Alemania, que deberán enfrentarse entre sí.

En el duelo entre belgas y lusos el favoritismo está con los primeros. A despecho de no tener en su mejor nivel a sus astros De Bruyne y Eden Hazard, el equipo del español Roberto Martínez muestra perfección y convicción en su esquema de juego. Clasificó primera en el grupo B con 9 puntos, 7 goles a favor y 1 en contra y tiene en Lukaku un arma letal que ya ha acertado tres veces. Portugal, en cambio, debió luchar en el “grupo de la muerte” e hizo la tarea con Hungría y se enfrentó de igual a igual con Francia, pero sucumbió con Alemania, que le encajó cuatro goles. Es cierto, cuenta con Cristiano Ronaldo, líder de la tabla de goleadores con 5 tantos, y un muy buen despliegue técnico, pero su defensa muestra fisuras riesgosas. 

Cristiano Ronaldo, máximo goleador en la historia del certamen con 14 tantos.

Italia tiene todas las de ganar contra Austria. Primera en el grupo A, con 7 goles a favor y su valla invicta, arrolladora y ofensiva, como hace mucho no lo era. Debería deshacerse de una Austria sólida, que clasificó segunda en el grupo C con dos triunfos. La diferencia la pueden generar las individualidades. Austria solo posee al moreno Alaba, desde el Bayern Múnich recién fichado por el Real Madrid, que acá es usado como líbero. La oncena de Roberto Mancini tiene figuras en todas sus líneas: Donnarumma en el arco, Bonucci y Chiellini en el centro de la zaga, Florenzi y Spinazzola en los laterales, Jorginho, Locatelli y Barella al medio e Insigne con Inmobile arriba. A ello suma una fuerza mental a la altura de azzurras gloriosas en el pasado. 

Francia tampoco debería sufrir para superar a Suiza. Es cierto, solo logró 5 puntos para puntear en el grupo F, flojeó a ratos y debió batallar duro para arrancar el empate frente a Portugal. Pero no hay en este torneo otro equipo con tal cúmulo de virtudes tácticas y técnicas. Da la impresión de que ahora en adelante desplegará todas sus velas. A su solidez defensiva suma a un Paul Pogba en la mitad de la cancha que se ha lucido como asistidor de esas flechas que son Mbappe, Benzema y Griezmann, y que pueden desequilibrar en cualquier momento. 

Mbappe, Benzema y Griezmann, la temible delantera de Francia.

El duelo entre Croacia y España es de pronóstico reservado. Parecían los de Luis Henrique un tanto novatos aún y ello quedó confirmado en el grupo E. Segunda detrás de Suecia, con 5 puntos fruto de dos empates pálidos y una goleada final 5-0 ante Eslovaquia que calmó los ánimos, pero no le aportó bonos para lo que viene. Croacia, en cambio, parece un equipo mejor trabajado, ya armado. Solo arrancó 4 puntos para llegar segunda en el grupo D, pero bajo la conducción de Luka Modric todavía conserva esa solidez que la llevó a la final de Rusia 2018.

En la otra llave hay dos enfrentamientos fruto del mérito de sus protagonistas y que instalará en cuartos de final a dos selecciones que no le importan a nadie que no sean sus connacionales. 

Suecia y Ucrania es uno de esos duelos. Los nórdicos puntearon el grupo E con 7 puntos y tienen en su armador Forsberg a uno de los goleadores del certamen, con 3 dianas. Siempre se olvida, pero agrestes y todo, estos vikingos socialdemócratas suelen llegar alto. Los ucranianos en cambio no han podido en este siglo encontrar la clase de jugadores que potenciaba a la extinta selección soviética o a su emblema Dínamo de Kiev. En todo caso, el encuentro debería ser cerrado –no hay brillantez en ningún lado- y de pronóstico reservado.

Emil Forsberg, conductor de Suecia.

 Tampoco interesa mucho la suerte que corran Gales y Dinamarca. Los primeros, con un Bale amortiguado, al menos arrancaron un triunfo y un empate en el grupo A, perdiendo solo con Italia. Los daneses hicieron más noticia por el colapso cardíaco de su estrella Eriksen y únicamente su goleada final ante una venida a menos Rusia les dio sus tres únicos puntos que los clasificaron. Tampoco hay acá un favorito a priori

Holanda y República Checa animarán un lance que los amantes del buen fútbol quisieran se lo llevara la escuadra naranja. Antes del torneo esta selección despertaba dudas porque su ausencia en el último Mundial denotó mucha inmadurez de sus nuevos talentos y una moral baja y timorata. Pero Ronald de Boer les inyectó la mística de sus épocas doradas y el renacer del Ajax colaboró con jugadores de alta clase, como su organizador Frenkie de Jong y su defensor Matthijs de Ligt. Así, la ausencia de su líder, el lesionado central del Liverpool, Virgil van Dijk, no ha molestado aún, pero podría influir si los tulipanes siguen escalando. La República Checa mantiene la solidez exhibida desde la prehistoria del fútbol. A sus jugadores no les entran balas y a falta de cualidades individuales oponen un fútbol pragmático y seguro. Son algo así como una versión paraguaya en Europa. 

Finalmente, el clásico Alemania-Inglaterra. Con el morbo de una polémica final en 1966 y hasta el recuerdo de una Londres asolada por las bombas nazis en la Segunda Guerra Mundial. Son fuerzas parejas por virtudes y defectos. Estos últimos aparecen en la desprolijidad ofensiva inglesa y una oncena que no termina de encontrar a 11 titulares fijos. Gareth Southgate parece solazarse con la abundancia que le prodiga la Premier League y hace demasiados cambios partido a partido. A su vez, los pupilos del ya casi jubilado Joachim Löw no terminan de recuperar el poderío que los hizo campeonar en el mundial de Brasil. Muchos jugadores talentosos y menor solidez colectiva. Eso sí, la reacción exhibida frente a Portugal hace pensar que tienen armas suficientes para seguir en la Euro. 

Entre el sábado y el martes próximos se depurará la lista. Quedarán ocho equipos que seguirán dándole brillo a esta Eurocopa 2021 que no ha defraudado las expectativas.