Contraloría aprueba la Política Nacional del Deporte 2026-2037

Luego de varios meses desde que el ex ministro del Deporte, Jaime Pizarro, enviara a la Contraloría el documento de la Política Nacional de Actividad Física y Deporte 2026-2037 para su toma de razón, Dorothy Pérez firmó y culminó la gestión el lunes último.

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Por Pedro Lira Bianchi
Actualizado el 16 de marzo de 2026 - 12:51 am

Es de esperar que el Plan Estratégico para echar a andar la nueva propuesta demore lo menos posible / Foto (referencial): ARCHIVO

El martes 10 de marzo, El Ágora publicó que la única noticia sobre la nueva Política Nacional de Actividad Física y Deportes 2026-2037 (PNAFyD 2026-2037) era que estaba analizándose en la Contraloría General de la República, para, posteriormente, ser firmada y aprobada por la contralora.

El viernes 13, se supo que el lunes 9, la contralora Dorothy Pérez Gutiérrez, a 48 horas del cambio presidencial, firmó el oficio 46898/2026. En éste se aprobó la PNAFyD para los próximos doce años y se tomó razón, con alcances, de esta importante herramienta de planificación.

Obligación gubernamental

Abogados expertos en derecho público indican que la toma de razón implica que el documento es una “sentencia administrativa ajustada a la legalidad vigente y, como tal, a la Constitución chilena, teniendo que ponerla en práctica la autoridad actual”.

Una de las importancias estratégicas de la nueva PNAFyD, relevada por la Contraloría, es el papel a desempeñar por el Ministerio del Deporte como coordinador de un conjunto de carteras ministeriales que, directa e indirectamente, tienen que ver con la salud física y mental de todos en Chile, dentro de lo cual también cabe el desarrollo de las organizaciones deportivas, la infraestructura y los espacios públicos para el tema, el desarrollo del alto rendimiento en el país y, finalmente, que, mediante la educación escolar, se mejore la cultura deportiva.

Dignificante reconocimiento

La toma de razón de la Contraloría es una positiva y dignificante noticia para el deporte en Chile. Entre otras razones porque aporta una herramienta para mejorar un profundo problema en el que coinciden todos los sectores políticos, económicos y sociales: la práctica de actividad física en Chile es un déficit estructural que se arrastra por décadas y acarrea, entre otras consecuencias, que más del 90% de los escolares sea altamente inactivo, que cerca del 70% de los jóvenes, adultos y adultos mayores también lo sea y que, en definitiva, exista en Chile una precaria calidad de vida de la población, una actividad deportiva deficiente y no igualitaria, y grandes sumas de dinero en pérdidas para el Estado y los bolsillos de chilenas y chilenos por los trastornos de la salud que son evitables si hay un trabajo eficiente y constante sobre este tema.

Sin conocerse hasta ahora si de este paso dado por la Contraloría sabían las nuevas autoridades del gobierno de José Antonio Kast y Natalia Duco, la ministra del Deporte, es muy posible que el documento de 59 páginas sea analizado por el presente gobierno y éste decidirá cómo administrarlo.

En principio, como la Política Nacional aprobada por la Contraloría no cuenta aún con su respectivo Plan Estratégico para aterrizar la materia, se abren algunas interrogantes y, al mismo tiempo, una gran oportunidad porque, primero, se puede en pocos meses producir un Plan Estratégico nacional y descentralizado y, segundo, sería la primera ministra mujer en aplicar una Política Nacional que les permita a todos los habitantes de Chile remar hacia metas comunes en el deporte social y en el alto rendimiento.

Comité interministerial

La toma de razón con alcances (que no se conocen) de parte de la contralora Dorothy Pérez fue respecto al Decreto Supremo NC-00021/2025. Entre sus siete vistos que se tuvo en cuenta (documentos y fundamentos considerados) uno llama la atención positivamente. Se trata del visto letra e). Éste se basa en el Decreto Supremo N°31, de 2016, firmado por la ex presidenta Michelle Bachelet, por el cual se aprobó la Política Nacional de Actividad Física y Deporte 2016-2025.

El Decreto Supremo N°31 creó el Comité Interministerial de la Actividad Física y el Deporte. Este Comité es una demostración de la relevancia y necesidad de trabajar intersectorialmente los temas del deporte, la salud y la educación. La paradoja es que este Comité la única vez que se le convocó fue por parte del ex ministro Pablo Squella; con posterioridad, durante diez años, nunca más se supo de su trabajo en conjunto entre Educación, Salud, Trabajo, Desarrollo Social, Vivienda y Urbanismo y Deporte. Hoy, la Contraloría aprueba y considera de primera necesidad afrontar los problemas del sector de manera coordinada a través del ministerio del Deporte.

Masiva participación

También es relevante rescatar que esta nueva Política es producto de la participación masiva de la ciudadanía desde el extremo norte al extremo sur del Chile.

Un proceso en que tomaron parte 24 mil personas de 344 comunas del país, deportistas, dirigentes, mujeres, niños, niñas, jóvenes, especialistas y representantes del intersector. No lo hicieron por colores políticos, sino que sus aportes los plasmaron en objetivos a alcanzar en pos del deporte.

Mirada crítica y prioridades

El camino a seguir ahora no es sencillo, entre otras causas, porque la gente tiene opinión sobre lo hecho y también acerca de las carencias del sector. En la evaluación de la Política del Deporte 2016-2025, el 59% de los consultados consideró como “regular” o “deficiente” las políticas públicas, programas y proyectos estatales implementados en la última década; por otra parte, el 54 por ciento de las personas reconoce mejoras en los resultados deportivos internacionales de Chile, pero precisan que “el progreso ha sido irregular y no en todas las disciplinas y regiones”.

En resumen, en orden de prioridad, la gente dice que los principales problemas para el deporte chileno son la falta de infraestructura adecuada y su mantención; pocos recursos económicos para el sector; desigualdad en el acceso a estos entre regiones y comunas, y poca integración de la actividad física y el deporte en el sistema educativo.

El deporte social es prioridad uno

A partir de esta mirada crítica, los mismos ciudadanos y expertos participantes pusieron dos objetivos principales que están plasmados en la Política 2026-2037. Prioridad número uno es “aumentar la práctica de la actividad física y deporte en todos los segmentos de la población”.

Para implementar este objetivo se proponen cinco ejes: primero, actividad física y deporte para toda la vida, con seis desafíos a cumplir; segundo, desarrollo del capital humano, ciencia e innovación para la actividad física y el deporte, con tres desafíos a desarrollar; tercero, asociatividad e intersectorialidad para una cultura de la actividad física y el deporte, con siete desafíos; cuarto, recintos y espacios para la actividad física y el deporte, con cuatro desafíos, y quinto, fomentar y promocionar una cultura de la actividad física y el deporte, con cinco desafíos a implementar.

Alto rendimiento como prioridad dos

El objetivo prioridad dos de la Política Nacional es “mejorar el desempeño de deportistas y paradeportistas en competencias internacionales». Este objetivo también cuenta con cinco ejes: primero, apoyar integralmente al deportista y paradeportista de alto rendimiento en seis desafíos; segundo, crear capital humano, innovación y ciencias aplicadas al alto rendimiento, con cuatro desafíos; tercero, asociatividad, profesionalización e intersectorialidad para el alto rendimiento, con cuatro desafíos; cuarto, infraestructura deportiva especializada, con seis desafíos; y quinto, fomentar y desarrollar el alto rendimiento, en cuatro desafíos.

El enfoque de la PNAFyD 2016-2027 y las dos priorizaciones (deporte social y alto rendimiento) es un llamado de atención al Ministerio del Deporte y al Instituto Nacional de Deportes que, en la última década, priorizaron por lejos al alto rendimiento sobre el deporte social.

Importante mirada regional

Tomando en cuenta los próximos doce años, las dos prioridades ciudadanas y de expertos respecto a la PNAFyD debiera ser un llamado al gobierno central y a la mesa intersectorial que se conforme nuevamente; también tiene que ser una invitación a los gobiernos regionales por los importantes recursos financieros dedicados al deporte; como también un llamado a los municipios del país para saber coordinadamente en qué invertir en educación, salud y deporte.

Una Política Nacional de cualquier tema requiere para su implementación de un Plan Estratégico de largo plazo con materias a desarrollar, prioridades, actores, periodicidad, indicadores, evaluaciones y metas cuantificables. Sin esta herramienta es imposible avanzar. Como en los diez años pasados el Plan Estratégico de la Política Nacional de Actividad Física y Deporte 2016-2027 no se llevó a la práctica en la forma que se requería, en este nuevo período es de esperar se trabaje a tiempo, informando constantemente y con las evaluaciones pertinentes.

Inversión y no gasto

El Plan Estratégico futuro no puede dejar de lado a las 16 regiones de Chile. Seguramente es por ello que, aunque tardíamente, el 22 de diciembre de 2025, el Ministerio del Deporte hizo llegar a cada una de las seremías regionales desde Arica y Parinacota hasta Magallanes, un borrador de Plan Estratégico Regional para que cada región lo adecuara a su realidad y prioridades.

En esa labor no se ha avanzado prácticamente nada. Por tanto, el gobierno central, el Ministerio del Deporte y los ministerios del intersector, como los gobiernos regionales y los municipios, tienen ahora la herramienta y la gran oportunidad de hacer por primera vez un trabajo serio, profesional y de largo plazo en beneficio de los veinte millones de chilenos y chilenas porque la actividad física y el deporte es una inversión y no un gasto.

La sociedad civil, el periodismo y la Contraloría deberán ser los fiscalizadores constantes.