Viña tiene Festival: lo bueno… lo malo y lo reguleque

Éste es un resumen de lo que nos dejó el Festival de Viña del Mar, edición 2026, con momentos espectaculares y polémicas de todo tipo. Por Francisco Villagrán.

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Por El Ágora
Actualizado el 1 de marzo de 2026 - 9:30 am

Los animadores iban muy bien, hasta que se produjo el incidente con Asskha Sumathra / Foto: AGENCIAS

Lo bueno

Una vez más el Festival de Viña mostró su envergadura e importancia a nivel local e internacional, por las grandes figuras que trajo y a nivel del continente no hay ninguno que lo supere en trascendencia y por la cantidad de espectadores que congrega durante cinco días y el gran rating de sintonía en TV.

El humorismo que dio una nota alta con comediantes como Esteban Düch, Piare con P y el Pastor Rocha… además de atreverse de presentar a una cómica del género trans como Asskha Sumathra.

La presencia del «monstruo», que parecía dormido, pero despertó justo para protestar a su estilo por la censura a una humorista trans y su exigencia de una justa Gaviota de Platino para Mon Lafferte. Ella la merecía de sobra.

La mejoría, aunque un tanto pequeña, de darle más importancia a las competencias internacional y folclórica, lo que motivó que el público las siguiera con más interés. Algo es algo.

El darle espacio relevante a la música urbana, género que a mí no me gusta en lo creativo, pero que tiene una actitud clara ante la vida y la dice con valentía. Buena apertura del Festival a esas expresiones.

Las estrellas que se destacaron en esta ocasión fueron, sin lugar a dudas por su calidad y llegada con el público, las de Mon Laferte, Pet Shop Boys y Milo J.

Lo malo

La censura a una humorista trans por romper esquemas en materia de humor. Es válido criticarla por algún exceso, pero de ahí a sacarla del escenario a la fuerza, hay una falta de respeto evidente.

El horario de cierre de cada noche, algunos extremos como cerca de las 4 de la madrugada con poca gente. Es un problema que no han solucionado por más de 50 años. Preguntamos: ¿por qué no lo inician a las 20:00 horas? Tal vez porque hay intereses creados con los auspiciadores. Sería bueno transparentar.

Lo feo

El deslavado papel de co-animadora de la actriz Carolina Arregui en una de las presentaciones de la competencia musical. La hicieron participar en un pobre y deslucido homenaje en recuerdo del gran actor Héctor Noguera.

La deslucida elección de la reina y el rey del Festival, que otrora tenía el ingrediente frívolo del «piscinazo» femenino seguido por todos los medios, lo que ahora no aconteció. Antes eran los periodistas acreditados que votaban. Ahora es cualquiera que se las da de opinólogo.

De las canciones ganadoras del Festival, ya nadie se acuerda de ellas y sus intérpretes. Las radios y otros medios ni siquiera las programan. Qué triste realidad.

La poca delicadeza de Mega al deslizar, anticipadamente, que para la versión 2027 del Festival de Viña no estaría contemplada la participación de Rafael Araneda. Es una falta de respeto hacia un profesional de las comunicaciones.

Lo reguleque

El bajo nivel que tuvo la rutina de Stefan Kramer que se alargó demasiado (a hora y media). Nosotros le habría eliminado los últimos 30 minutos. Incluso se habría evitado la crítica del cardenal Chomali.

La dupla de animadores del Festival iba muy bien… hasta que tropezó en la manera cómo manejó la orden superior de sacar del escenario a la humorista Asskha Sumathra. Ahí mostraron carencias ante una emergencia.

Lo del comediante Rodrigo Villegas, que fue excelente en lo creativo y por eso fue muy aplaudido. Pero lo echa a perder un tanto por su exceso de coprolalia a cada momento. Claro, mucha gente se ríe, pero igual le baja el nivel. porque es innecesario cuando hay creatividad… y eso le sobra.

Que hayan tirado a los leones al dúo colombiano Bomba Stereo pasadas las tres de la madrugada, con apenas tres mil personas en las graderías. No se le hace eso a un artista que recién comienza a darse a conocer. Diferente es con Milo J o Matteo Bocelli que, por distintas razones, tienen un arrastre propio y cantaron con la Quinta Vergara llena a esa hora.

A propósito de Bocelli. Por pinta, facha y simpatía mata, como cantante es ahí nomás. No se enojen damas.