El GAM retoma sus obras de ampliación
En el Centro Cultural Gabriela Mistral se proyecta una sala para 2.500 personas, con una inversión de cerca de 129 millones de dólares.
Después de siete años detenidas, las obras de ampliación del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) retomaron su marcha en pleno centro de Santiago. La iniciativa, que permanecía paralizada desde 2018, vuelve a activarse con un rediseño técnico y un nuevo consorcio a cargo.
La inversión total alcanza 114 mil millones de pesos (unos 129 millones de dólares) y contempla la construcción de una sala para 2.500 espectadores. Se incluyen, además, mejoras estructurales y tecnológicas de alto estándar.
La ministra de las Culturas, Carolina Arredondo, afirmó que “estamos orgullosos de ver cómo se materializa esta obra. Es probablemente la más importante del Estado en materia de infraestructura cultural”.
La secretaria de Estado subrayó que “invertir en cultura, en infraestructura cultural, es parte de lo que fue esta gestión del Presidente Boric. Hoy podemos decir que estamos dejando una cartera de infraestructura en materia patrimonial y con un foco en descentralización muy importante”.
Ejecución en 750 días
Arredondo recordó la construcción de obras emblemáticas, como las bibliotecas de La Araucanía, Los Lagos y Magallanes. “Y estamos proyectando la de Arica, y hace muy poco inauguramos el Museo Regional de Atacama”.
La directora del GAM, Alejandra Martí, destacó que “Chile se integrará a un circuito de escenarios internacionales. Recibirá espectáculos nunca antes vistos y además permitirá a artistas y creadores nacionales soñar en grande”.
Explicó que la nueva sala contará con “una alta complejidad tecnológica, tanto en su sistema acústico como en su sistema esceno-técnico. Y también en confort para sus espectadores”.
El nuevo diseño sumará 16 mil metros cuadrados a la infraestructura original e incorporará modernización en iluminación LED, climatización y sistemas de butacas móviles.
El proyecto arrancó en 2015, pero enfrentó grandes inconvenientes y las obras paralizaron en 2018, con un 45% de avance. Se debió a la quiebra de la empresa a cargo, la constructora española Ecisa.
Desde entonces, atravesó procesos administrativos y ajustes técnicos hasta concretar su reanudación, ahora a cargo del consorcio GAM Moller DVC SpA.
Con un plazo de ejecución de 750 días, la ampliación proyecta su inauguración en aproximadamente tres años.
