Destacan a Chile por reducción de toxicidad en plaguicidas
Un estudio posiciona a Chile como el único país que avanza hacia la reducción del 50 por ciento en la toxicidad de plaguicidas para el año 2030, meta propuesta por la ONU.
En un escenario marcado por el aumento del uso de tóxicos plaguicidas y su impacto sobre la biodiversidad, Chile emerge como una excepción. Una investigación difundida por la revista Science, apunta que Chile cumpliría con la meta planteada por la Organización de Naciones Unidas (ONU).
En efecto, el país se acerca al objetivo de conservación de la biodiversidad establecido en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica, en 2022.
Science evaluó el riesgo ambiental real asociado a los plaguicidas utilizados en la agricultura.
Científicos de la Universidad de Kaiserslautern, Alemania, introducen el Índice de Toxicidad Total Aplicada Agregada (TAT). La herramienta mide el efecto combinado de 625 sustancias químicas sobre especies como polinizadores, peces y organismos del suelo. Los resultados son claros: mientras la mayoría de los países se aleja del compromiso asumido en Montreal, Canadá, Chile avanza en la dirección correcta.
Producción y cuidado ambiental
El análisis consideró cerca del 80% de los cultivos a nivel planetario. Reveló que economías agrícolas como Brasil, Estados Unidos e India concentran más de dos tercios de la toxicidad global.
Sin embargo, al observar la evolución país por país, Chile destaca como el único que cumpliría la meta, incluso antes de 2030.
El estudio atribuye el avance a una combinación de políticas y prácticas agrícolas. A diferencia de otros mercados altamente dependientes de semillas transgénicas y herbicidas de alto impacto, Chile logró desacoplar productividad y toxicidad.
Daños irreversibles
“La especialización de sus cultivos y la adopción de estrategias de menor impacto, permitieron proteger la biodiversidad del suelo y a los polinizadores”, se indica.
El informe subraya que una treintena de compuestos -entre ellos piretroides, organofosforados y neonicotinoides- concentran la mayor parte del daño ecológico a nivel mundial. Estos “cócteles” químicos deterioran los suelos y afectan gravemente a especies que no son su objetivo.
“Chile es el ejemplo positivo. Lo relevante es comprender que su enfoque país tiene un impacto concreto en la biodiversidad del suelo”, señala Jakob Wolfram, líder del estudio.
Concluye que replicar el modelo, impulsar biopesticidas y reducir el desperdicio de alimentos será fundamental para alcanzar niveles de toxicidad que eviten un daño irreversible.
