Columna de Pedro Lira: Las sombras del Centro de Alto Rendimiento

El 28 de diciembre de 1995, las autoridades de entonces, encabezadas por el Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, inauguraron el Centro de Alto Rendimiento de Santiago.

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Por Pedro Lira Bianchi
Actualizado el 28 de diciembre de 2025 - 6:17 pm

El CAR ya no es el proyecto que nació en 1995 / Foto: ARCHIVO

Hace tres décadas, ante los pobres resultados del país en el alto rendimiento internacional y siguiendo el ejemplo del modelo español, el Estado de Chile invirtió cerca de dos mil millones de pesos de la época en el edificio del Centro de Alto Rendimiento (CAR) y otros 400 millones de pesos en equipos científicos y material deportivo para implementrarlo.

Los profesionales Ignacio Ruiz y Mauricio Camus realizaron el proyecto arquitectónico, mientras que el asesor técnico Carlos Zalazar coordinó las acciones del denominado “Crédito Español” para formar al más alto nivel a los deportistas de alto rendimiento de Chile.

Deporte y cultura

Las autoridades de dos gobiernos de los 90 impulsaron el proyecto. Primero, el Presidente Patricio Aylwin y su director de Digeder, Iván Navarro; el segundo, Frei Ruiz-Tagle y quien encabezó la Dirección General de Deportes por seis años, Julio Riutort Barrenechea.

El día del corte de cinta, junto a la demostración de más de diez deportes en las nuevas instalaciones, el pianista Roberto Bravo interpretó “Invierno Porteño”. Fue una conjunción concreta entre deporte y cultura, acercamiento que es muy posible se vuelva a concretar a partir del 11 de marzo próximo, cuando asuma la Presidencia José Antonio Kast y haya probablemente un biministerio de Cultura y Deporte.

Miles de atetas han pasado por los gimnasios y laboratorios del CAR desde 1995 hasta hoy. Miles también han vivido en la Residencia Deportiva, que se inauguró como complemento al CAR en junio de 1997. Por nombrar algunos de sus representantes, tenemos en mente a Marcela Cáceres, Andrés Ayub, Marcelo Castro, Marcelo Ubal, Felipe Soto, Cristián Escalante, Angelina Contreras, Jenny Contreras, Luis Fredes, Mauricio Sáez, Tomás González y el medallista olímpico Yasmani Acosta.

Un antes, un después

En los temas técnicos-médicos y administrativos, también es importante rescatar nombres de quienes impulsaron un trabajo para alcanzar un mejor posicionamiento de Chile en el deporte internacional.

Entre muchos, los directores José Dollenz, Pablo Squella, Óscar Velázquez, Manuel José Eguiguren, Juan Osses, Sergio Yáñez, Antonio Giadalah y Jaime Guadalupe, además de funcionarios de alto nivel profesional y técnico como Daniel Matamala, Claudia Larenas, Patricio Venegas, Bernando García, Juan Carlos Ponce, Luis Niedmann, Jorge Cajigal, Ximena de la Fuente y Mónica Castillo, quien actualmente está a cargo de la Residencia Deportiva, la que en los últimos tres años ha recibido y alimentado a cerca de dos mil deportistas seleccionados nacionales.

Para el ex canoísta, ex responsable del Plan Olímpico de Chile y actual asesor del Comité Olímpico, Marcelo Ubal, hay un antes y un después en la historia del CAR.

“En las primeras décadas -dice Ubal- el recinto fue atractivo, moderno y profesional; deportistas y profesionales nos sentíamos parte de un proyecto grande, en que había orientaciones para el alto rendimiento definidas por el Ministerio del Deporte, el Instituto Nacional de Deportes y el Plan Olímpico. Los planes se ejecutaban, los directores los cumplían y los mejores deportistas eran becados en el hotel, los médicos atendían en terreno y no sólo en el box, había reuniones multidisciplinarias y los resultados alentadores se vieron en Santiago 2014, Toronto 2015 y especialmente en Lima 2019 y Santiago 2023”.

Carencia de continuidad

A la luz de hechos sucedidos en los últimos ocho años, el trabajo del CAR no ha tenido la continuidad requerida. Desde los años 2011 a 2019, el 75 por ciento de los medallistas de Chile en Juegos Suramericanos, Juegos Panamericanos y clasificados a Juegos Olímpicos pasaban permanentemente por el CAR.

Hoy, de los medallistas actuales en los mismos eventos, menos del 40 por ciento ha trabajado en el CAR. La mayoría de los mejores deportistas ya se fue de allí y hoy están en MEDS, Clínica Alemana, Clínica Los Andes, Universidad San Sebastián y otros centros. Lo que dejó de haber o ha disminuido abismantemente es el importante análisis, planificación integral y control estratégico; en cambio, los deportistas están en diferentes lugares, con poco seguimiento real, cansados del no cumplimiento y que los dejen esperando.

Si el modelo inicial del CAR de Chile fue el ejemplo español, en que prima desde al menos 1987 la planificación estratégica de largo plazo, la investigación y cientos de publicaciones y libros, con un seguimiento riguroso y la puesta en ejecución día a día de las ciencias del deporte, lo avanzado en Chile en esos ámbitos se está diluyendo.

Política Nacional del Deporte

Un ejemplo comparativo entre Madrid y Santiago. En los últimos casi 40 años, en el CAR de Madrid y en su Residencia Blume, hubo un solo director general, José Ramón Díaz Flor, quien acaba de jubilar; él fue medallista olímpico de plata en canotaje en Munich 72 y Montreal 76 y trabajaba codo a codo con un amplio especto de federaciones, profesionales y deportistas bajo el paragua del denominado Modelo del Deporte Español, que en otras palabras es su política nacional de deportes.

En Chile, la Política Nacional ya ha tenidos dos versiones, ninguna de las dos se ha plasmado en forma completa y correcta entre el 2001 y el 2025 y la que debe presentarse para los próximos doce años a partir de enero del 2026 aún no se conoce estando a tres días de terminarse este año.

Un gimnasio más

El CAR de Santiago hoy se ve como un gimnasio, ni siquiera cuenta con un director. Antes dependía del Departamento de Alto Rendimiento del IND y desde el 2023 está bajo la tutela del Parque Estadio Nacional, siendo su máxima autoridad en el presente Alberto Barrera, ex asesor estratégico y ex coaching de Israel Castro, quien fue director del IND hasta hace un mes debido a la renuncia a su cargo y quien no cuenta con estudios en materias deportivas.

Como broche, el CAR hoy ya no cuenta ni con logo. El espacio inaugurado en 1995 y reforzado en 1997 hoy se llama Parque Estadio Nacional. Sin duda que hay que poner atención al tema.

Es la oportunidad para reflexionar sobre lo que está sucediendo, realizar cambios necesarios, relanzar un renovado Plan Olímpico y mirar con seriedad el presente y el futuro. Sin duda se requieren autoridades competentes.

(*) Pedro Lira Bianchi fue funcionario del Instituto Nacional de Deportes entre 1994 y 2021, siendo director ejecutivo del Centro de Alto Rendimiento entre 2008 y 2010.