Nueva etapa en la UC: Matías Claro asume la presidencia
Cruzados SADP oficializó a su nuevo timonel tras la salida de Juan Tagle, quien cierra una extensa etapa marcada por el desgaste.
Cambio de mando en Universidad Católica. La concesionaria que administra el fútbol profesional cruzado confirmó a Matías Claro como su nuevo presidente, tras una elección unánime del directorio que marcará el rumbo institucional hasta 2029.
La designación se concretó luego de la junta ordinaria de accionistas, instancia en la que también se definieron los nuevos integrantes del directorio. Con este movimiento, el club inicia una etapa de renovación tras el prolongado ciclo de liderazgo de Juan Tagle.
Nuevo directorio con foco en gestión
Tras asumir el cargo, Claro delineó los ejes de su administración, apuntando a fortalecer la competitividad del club.
“Asumo este desafío con orgullo y sentido de responsabilidad. Universidad Católica nos exige competir siempre al máximo nivel y ese será nuestro foco: fortalecer la gestión deportiva y consolidar un proyecto claro”, afirmó.
El nuevo presidente cuenta con una sólida trayectoria en el mundo empresarial y deportivo, destacando como fundador del Canal del Fútbol (CDF), además de su experiencia en el sector público y privado.
Reconfiguración del directorio
Junto con la llegada de Claro, la mesa directiva quedó conformada con Hernán de Solminihac como primer vicepresidente y Francisco Lavín Chadwick como segundo vicepresidente, consolidando una estructura orientada a la continuidad y proyección del proyecto institucional.
El ahora ex presidente, Juan Tagle, puso fin a una década al mando de Cruzados, período que reconoció como exigente y desgastante.
“Era un desgaste enorme. Te manosean, periodistas inventando golpes de estado…”, expresó, descartando además cualquier intención de asumir la presidencia de la ANFP.
El abogado adelantó que se alejará del fútbol para retomar su actividad profesional: “No tengo pensado seguir en el fútbol… Estoy de cabeza en retomar mi trabajo de abogado”.
De esta forma, Universidad Católica abre un nuevo capítulo dirigencial, con la misión de reposicionar al club como protagonista tanto a nivel local como internacional.
