Narcos ponen precio a la vida de alcaldesa de Lo Espejo
La alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes, denunció ante Fiscalía un plan de sicariato tras operativos municipales contra el narcotráfico en la comuna.
Una de las amenazas más graves registradas contra una autoridad comunal quedó al descubierto tras la denuncia presentada por la alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes (PC), quien alertó a la Fiscalía sobre un plan de sicariato en su contra impulsado por bandas de narcotraficantes que operan en el territorio.
Según los antecedentes, organizaciones criminales habrían ofrecido $100 millones de pesos por su asesinato.
La jefa comunal, que actualmente cursa su octavo mes de embarazo, decidió formalizar la denuncia luego de recibir información considerada seria y consistente respecto de un plan organizado para atentar contra su vida, en represalia por acciones municipales enfocadas en la recuperación de espacios públicos y el combate directo al crimen organizado.
Operativos municipales bajo amenaza
El origen de las amenazas estaría directamente vinculado a una serie de medidas impulsadas por la administración local, entre ellas la demolición de la sede del Club Deportivo Varsovia, inmueble que —según la alcaldesa— dejó de cumplir funciones comunitarias y pasó a ser utilizado para actividades ilícitas.
A estas acciones se suman el retiro de cámaras instaladas ilegalmente en viviendas particulares y el cierre de portones que protegían puntos de venta de droga, conocidos como “búnkers”, lo que habría afectado directamente los intereses de bandas criminales asentadas en la zona.
Un plan detectado por alertas vecinales
De acuerdo con antecedentes consignados por el diario La Segunda, la existencia del plan fue advertida a partir de testimonios de vecinos de la población José María Caro, quienes alertaron sobre una conversación entre dos sujetos.
En ella, un individuo identificado como “Diego” habría revelado que un narcotraficante conocido como “El Poroto”, junto a otros líderes delictuales, reunió dinero en efectivo para contratar a un ciudadano extranjero que ejecutara el crimen.
La amenaza tomó mayor gravedad cuando, según lo denunciado, la propia alcaldesa fue abordada el viernes 30 de enero pasado por una persona que le advirtió directamente del atentado, mientras realizaba actividades en las cercanías de un supermercado de Avenida Lo Ovalle. A esto se suma una escalada de hostigamientos en redes sociales tras el rechazo municipal a la patente de una botillería vinculada al sector intervenido.
Determinación pese al riesgo
Lejos de amedrentarse, Javiera Reyes aseguró que enfrenta la situación con mayor convicción. “Estar embarazada me ha dado más valentía respecto de las acciones y decisiones que tomo y las dimensiono mejor”, afirmó, señalando que las amenazas confirman que las medidas adoptadas contra el narcotráfico han sido “acertadas”.
Actualmente, la alcaldesa cuenta con protección policial permanente para resguardar su seguridad y la de su familia. En paralelo, la investigación apunta a identificar a todos los involucrados en la recaudación del dinero y a esclarecer los vínculos de figuras locales con redes de narcotráfico que operan en el sector sur de Santiago.
