Tráfico sexual a Asia: red sacó a 20 chilenas del país

La PDI y la Fiscalía desbarataron una organización que captaba mujeres en Chile para explotarlas sexualmente en Corea del Sur y otros países asiáticos, confirmando un giro crítico en el fenómeno de la trata internacional.

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Por El Ágora
Actualizado el 24 de diciembre de 2025 - 5:23 pm

Una de las mujeres falleció en Camboya / Foto (referencial): ARCHIVO

Una investigación de alto impacto liderada por la Policía de Investigaciones (PDI) y el Ministerio Público permitió desarticular una red de trata de personas que trasladó a al menos 20 mujeres chilenas a Corea del Sur, Camboya y Tailandia con fines de explotación sexual.

El caso, de carácter transnacional, dejó además una víctima fatal y encendió alertas sobre el nuevo rol de Chile como país de origen de este delito.

Las primeras señales surgieron en 2024, cuando detectives detectaron un patrón inusual en el aeropuerto de Santiago: grupos de mujeres jóvenes, entre 19 y 28 años, viajaban juntas hacia Corea del Sur vía Europa, con pasaportes recién emitidos, pasajes de alto valor y relatos prácticamente idénticos, pese a provenir de contextos vulnerables.

El método de captación

Las diligencias descartaron inicialmente otros ilícitos y permitieron establecer que los viajes eran financiados por un ciudadano surcoreano que había estado previamente en Chile. Posteriormente, una de las pasajeras reconoció que el objetivo era ejercer comercio sexual, lo que derivó en la intervención de la Brigada de Trata de Personas y de la Fiscalía Regional Centro Norte.

Tras más de un año de indagatorias, tres mujeres chilenas fueron formalizadas y quedaron en prisión preventiva, imputadas por asociación criminal y trata de personas. Según la Fiscalía, cumplían el rol de captadoras dentro de sus propios entornos, ofreciendo viajes y cobrando comisiones a las víctimas.

Explotación y rotación internacional

La investigación estableció que las mujeres eran trasladadas entre distintos países asiáticos para renovar visas de turismo, siendo explotadas principalmente en la isla de Jeju y en la ciudad de Ulsan. Eran promocionadas a través de redes sociales y sometidas a un sistema de deudas impuestas por la organización, bajo amenazas y violencia.

El caso incluye la muerte de una joven chilena de 23 años en Camboya, ocurrida en noviembre pasado. Su cuerpo permanece en Asia mientras se desarrollan los trámites de repatriación.

Desde la PDI advirtieron que esta causa marca un punto de inflexión: Chile dejó de ser solo un país de tránsito o destino para convertirse también en origen de víctimas de trata internacional. La Fiscalía no descarta que existan más afectadas, aunque reconoce que el temor a represalias ha limitado nuevas denuncias.